Steiner> La idea del silencio arranca la discusión sobre los vínculos entre literatura y filosofía.

G. Santayana: filósofo y poeta están unidos de manera inexplicable.

Si la poesía es considerada como inherentemente filosófica, Santayana pretende afirmar que en realidad poesía y filosofía se encuentran en el momento de contemplación de la totalidad.

¿Podría afirmarse que la poesía hace explícito el modo en que se desarrolla la producción del filósofo?

¿Qué se exige del lector de poesía, y qué se exige del lector de filosofía? Al leer filosofía la postura debe ser de resistencia; al leer poesía no. Los textos literarios tienen que ser leídos tras una suspensión de creencias: hay que leer como si lo escrito fuera verdadero.

Platon deconstruye la escritura, y afirma que retórica y poesía son escritura, pero la filosofía no lo es. La escritura es un elemento pernicioso (se cae habitualmente en las florituras estilísticas).

El escritor y el poeta no tienen por qué decir cómo son las cosas; el filósofo sí. El poeta tiene que convencernos de algo (distinto al habla referencial), y su lector debe ser consciente de ello.

La poesía es un HACER que se aleja de la verdad.
Hannah Arendt: “aquello que tiene que ver con la acción, no tiene que ver con la verdad”.>> el poeta hacer y lo que hace está liberado de la dicotomía verdadero-falso.

Lo que produce el filósofo, en cambio, sí son enunciados que tienen que ser verificables (como verdaderos o como falsos, eso sí: se puede verificar que un enunciado filosófico es falso).

- ¿es el objeto de la poesía y el de la filosofía el mismo?

Cuando se leen igual poesía y filosofía (como hacía Platón), (…)

- ¿qué pasa cuando la poesía deja de mirar el mundo y se vuelve hacia la experiencia del poeta?>> texto de Hoffmannstahl>> exceso de demanda sobre el lenguaje que experimenta Lord Chandos como deficiencia: el lenguaje, obviamente, fracasa al tratar de definir verídicamente el mundo. >> lenguaje y experiencia no tienen nada que ver; la experiencia es inconmensurable en términos de lenguaje.>> Lord Chndos descubre así que la experiencia es privada, y el lenguaje es público, y son dos compartimentos estancos sin relación. >> reconoce la diferenciación entre lo preformativo y lo constativo: esto le hace perder la confianza en el lenguaje (es extremadamente exigente con el lenguaje)

Relación con la “crisis del lenguaje” de Steiner. Centrada en:

· Pérdida del referente: crisis del lenguaje y nihilismo semántico: en la medida en que hemos perdido la metafísica (o el platonismo), el lenguaje queda apartado de la realidad; se ha roto el pactoporque el sujeto deja de ser la primera persona con autoridad (que antes tenía la garantía de las referencias del lenguaje), y el lenguaje empieza a convertirse en algo absurdo y/o gratuito. >>> si se entiende el lenguaje como instrumento, esta pérdida no es aplicable, porque se entiende esencialmente el lenguaje como lo que liga la mente con el mundo.
· Crisis de identidad: “Je est un autre” (Rimbaud): el soporte (no solo de la identidad, también el del lenguaje) está destruido. El soporte del lenguaje (yo- la autoridad de la primera persona) garantiza(ba) los significados. >>>Lord Chandos no parece tener esta crisis de identidad, sino que simplemente se muestra extrasensible ante la incapacidad de comunicar u experiencia: experimenta la distancia entre mi experiencia y cualquier otra cosa que no sea Yo.

El problema de Lord Chandos es que es un romántico: tiene un exceso de experiencia y una explícita autorreferencialidad que hacer que experimente un aislamiento del mundo, se encuentra descolocado, y eso le produce la afasia. Quizás su problema con el lenguaje es el miedo a que se contagie a la experiencia en su conjuto.

¿Qué es “de lo que no se puede hablar” en el Tractatus?>>> no se puede hablar de lo que es>>> igual que la crisis del lenguaje de Lord Chandos.
Del SER no se puede hablar: no se puede hablar de metafísica. Porque aunque sepamos cosas, en la medida en que las tratamos de transmitir, las estamos degradando.

La filosofía es una especie de condena a hablar de lo que no se puede hablar. Para Wittgenstein, la filosofía es ciencia. Las proposiciones del filósofo sólo pueden ser científicas. Toda proposición que no sea una de la ciencia natural, no tiene sentido. >>> suerte de condena al silencio a la filosofía.

>>>Tanto poeta como filósofo, por tanto, están condenados a comunicar su incapacidad “profesional”: el poeta a decir que no puede hacer poesía, y el filósofo a decir que no puede hacer filosofía.

Si asumimos que la alegoría (visibilia: hacer visible de forma concreta algo abstracto) es la manera de dar cuenta de aquello de lo que no se puede hablar.

¿se puede afirmar que poesía y filosofía son alegorías? >>> sí la poesía, no la filosofía. >>La experiencia del filósofo no importa, lo que importa es lo que diga; el texto del poeta sí trata de su experiencia. >>> la alegoría es una especie de recreación de la experiencia del poeta para que sea comunicable y cumpla así la poesía su función inicial.

L-Francis Gates, “El arte de la memoria”. La memoria es un espacio lleno de figuras expresivas >>> el poema también es eso: un espacio lleno de figuras expresivas de las que cuelga las experiencias que quiere transmitir.